mayo 11, 2021 por Sergio León

Generosidad de un mito nacional

Por Homero Carvalho Oliva

El año pasado, en plena cuarentena, una escritora que ya es un mito en Bolivia inició un ciclo de videoconferencias que, a lo largo del año, fue reuniendo a más de cuarenta escritores nacionales. Esa escritora, que es ejemplo de talento, pasión y persistencia, convertida en un símbolo nacional de nuestra literatura, es Gaby Vallejo, una autora que se ha ganado a pulso, literalmente, su lugar en la literatura latinoamericana y universal, cuya obra ha trascendido la inmediatez de la palabra escrita, cuestionando nuestras propias convicciones, logrando una obra que merece ser leída y comentada al punto de ser una autora canónica.

Gaby es profesora de Literatura y Lenguaje y Licenciada en Ciencias de la Educación, en la Universidad Mayor San Simón. Postgrado en Literaturas Hispanoamericanas, docente por 18 años en la Universidad Mayor de San Simón, Cochabamba: ha desempeñado muchos cargos en instituciones relacionadas con la literatura. Presidente por varias gestiones de la Unión Nacional de Poetas y Escritores- Bolivia. Presidente por varias gestiones del PEN o la Asociación Mundial de Escritores, Filial Bolivia Presidente Honoraria de la Sociedad Boliviana de Escritores. Miembro de Número de la Academia Boliviana de la Lengua. Entre los premios que ha recibido se cuentan, entre otros:  Premio Nacional de Novela: Erick Guttentag Con ¡Hijo de opa!, 1976 Lista de Honor del IBBY. Oslo 1988. Mislos Blancos, – Internationale Jugend Bibliothek.  Premio Mircea Eliade, Medalla Dante Alighieri, por la Defensa de la Democracia a través de la Literatura: Venecia. 1991. Premio Nacional de Literatura Juvenil. Ministerio de Educación, 1995. Ha publicado muchos libros de cuentos, novelas y libros para niños y niñas. Algunos de sus títulos en novela y cuento son: Los Vulnerables, La Sierpe Empieza en Cola, Encuentra tu Ángel y tu Demonio, Del Placer y la Muerte y los relatos para Niños: Juvenal Nina, Mi Primo es mi Papá, Con los Ojos Cerrados. De ¡Hijo de Opa!, llevada al cine con el nombre de Los Hermanos Cartagena, fue coguionista, la película se convirtió en un éxito del cine nacional y ha recibido premios y elogios en el extranjero.

Gaby se define a sí misma como “una mujer que se rebeló silenciosamente desde muy niña frente a estructuras de pensamiento y comportamientos de los adultos.  Posteriormente me sirvió la escritura para introducir mis rebeliones.  He transitado la segunda mitad del siglo XX escribiendo y viajando mucho. También mis libros para niños tienen elementos subversivos frente a la literatura didactista”, y eso se nota en cada uno de sus libros.

Invitada por René Téllez, de la Librería y editorial Subterránea de La Paz, a participar en un conversatorio por Zoom sobre Narrativa Boliviana Contemporánea no sabía que sería el inicio de un ciclo de encuentros virtuales acerca de nuestra narrativa. Para analizar el tema Gaby se enfrentó a su propia biblioteca de narradores de bolivianos y descubrió que tenía varias decenas de título y autores, el desafío era abordar aquella enormidad de tendencias y propuestas literarias y si bien ella había hecho reseñas y críticas de cerca de un centenar de escritores de diversa producción, en varios periódicos y revistas literarias y en los libros, la tarea no sería análisis de una sesión virtual y en conversación con integrantes de la Biblioteca Thuruchapitas llegaron al acuerdo de organizar el Ciclo Narradores bolivianos contemporáneos, para indagar las raíces y razones de la escritura de la mayoría de los escritores nacionales, todo un desafío que luego se convertiría en una hazaña publicada en un libro que se llama Deslumbramiento, publicado por Editorial Kipus de Cochabamba,  un libro con los testimonios de los escritores que fuimos invitados al ciclo pensado por Gaby como una epifanía para los lectores y como lecciones para los que quieren empezar a escribir.

Acerca de este libro monumental, Gaby afirma: “Este libro no es mío, aunque yo lo firme, lo ofrezca. ¡Qué privilegio! Es de 46 narradores bolivianos que participaron en la plataforma Zoom de la Biblioteca Thuruchapitas, de la Asociación Boliviana de Lectura y del IBBY- Bolivia durante la pandemia de año 2020 (…) Deslumbramiento, título del libro, porque casi todos los escritores, hablan que la escritura en sus vidas, ha sido como un deslumbramiento, que connota, luz, sorpresa, emoción, descubrimiento, parto, alumbramiento, principio, iniciación, toque mágico, milagro. En fin, muchas sensaciones semejantes que se acercan al misterio de lo superior”.

Gaby ordenó las videoconferencias en ciertas clasificaciones producto de sus lecturas de ensayos crítico acerca de nuestra literatura como: Narrativa neorrealista, en la que invitó a escritores bolivianos habían permanecido en una narrativa realista, “pero ya no el estilo de la novela indigenista, narrativa minera social, sino habían migrado sus relatos a las ciudades, donde el centro narrativo eran objetivamente los seres humanos. Ocuparon este espacio dos escritores como Homero Carvalho Oliva y Gonzalo Lema”. Narrativa histórica, en el que participaron Amalia Decker, Rosario Barahona, Sisinia Anze, Pilar Pedraza, Carlos Mesa, Verónica Ormachea y Raúl Rivero. Narradores del terror, ciclo en el que participaron entre otros: Vanessa Giacoman y René Rivera Miranda. Interioridad, de la condición humana, en este grupo fueron invitados Claudio Ferrufino Coqueugniot y Giovanna Rivero.

Gaby no descansaba y, junto con las entusiastas colaboradoras de la Biblioteca Thuruchapitas y viendo el éxito del ciclo de Narradores bolivianos, siguieron con Narrativa fantástica y Ciencia ficción, los invitados fueron Iván Prado, Ronald Rodríguez, Dennis Morales y Edmundo Paz Soldán. Inmediatamente convocaron a los narradores que ella consideraba estaban incluidos en La otredad o la extrañeza, los invitados esa vez fueron Rodrigo Urquiola, Adolfo Cárdenas y Manuel Vargas. No podía faltar el ciclo dedicado al Microcuento o Microficción, y se destacaron Teresa Constanza Rodríguez Roca y Fernando Llanos, entre otros. Narradores bolivianos en la diáspora que contó con Rodrigo Hasbún, Magela Baudoin, Kori Bolivia Carrasco e Ivette Durán, escritores que viven fuera del país unidos por la virtualidad.

Gaby y las organizadoras se dieron cuenta que “quedaban al margen prestigiosos narradores bolivianos que estaban vivos, junto conmigo que no cabían en el cuadro por lo que decidí inventar una categoría, Narradores memorables” y crearon dos sesiones para homenajear a los siguientes narradores: Adolfo Cáceres Romero, Ramón Rocha Monroy, Giancarla de Quiroga, Georgette Canedo, Alcides Parejas, Manfredo Kempff Suárez, Wolfango Montes, las sesiones para ellos contaron con la entrega de reconocimientos que las editoriales, Kipus de Cochabamba y La Hoguera de Santa Cruz se encargaron de elaborar.

Gaby, en el texto introductorio titulado Recorrido, termina con la siguiente conclusión: “Hoy, no se escribe como antes. Ya no sirven del todo, los criterios clasificatorios. Faltan nuevas miradas, casi diríamos nuevos exégetas, indagadores, nuevos lectores de los relatos de hoy. Algo sucede en los nuevos escritores. Se ha producido un abandono de lo impreso. Los escritores se lanzan a la aventura en lo virtual. Por otro lado, aparecen temas y maneras no tocados. Ahora son protagonistas, los animales, los objetos y se experimentan maneras nuevas de decir lo humano, se habla de la Otredad, la extrañeza, la literatura experimental. Y estamos en un territorio gigante, tal vez desconocido”.

Gaby aclara y justifica el título del libro: Deslumbramiento: “porque casi todos los escritores, hablan que la escritura en sus vidas, ha sido como un deslumbramiento, que connota, luz, sorpresa, emoción, descubrimiento, parto, alumbramiento, principio, iniciación, toque mágico, milagro. En fin, muchas sensaciones semejantes que se acercan al misterio de lo superior. Es una exploración en las profundas cavidades del escritor que olvidó o guardó las emociones ante las propias palabras escritas en el dolor, por el amor, con la soledad, entre las lágrimas, sobre la almohada, tras de los cristales de las ventanas, ante la muerte. En fin, cada escritor ha vibrado a su manera al descubrir la escritura”.

Antes de dar paso a los testimonios de los escritores incluidos en este primer ciclo, Gaby, generosa como siempre, escribe: “Gracias Narradores Bolivianos Contemporáneos por nuestra maratón. El libro es de ustedes. Gracias profesores de Thuruchapitas”,

Gracias querida Gaby, este libro será imprescindible para que los lectores y los investigadores nos conozcan un poco más.

Fuente: La Ramona 

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