06/17/2011 por Marcelo Paz Soldan
Tamara Bunke: La guerrillera del Che

Tamara Bunke: La guerrillera del Che


La guerrillera del Che
Por Matías Loewy

El historiador Gustavo Rodríguez Ostria derriba mitos alrededor de Tamara Bunke Bider, la única mujer en la guerrilla de Guevara.
Durante casi dos años, Laura Gutiérrez Bauer fue una etnógrafa argentina radicada en La Paz. Investigadora ad honorem del Departamento de Folklore, lucía alegre, inteligente, simpática, bohemia y desinteresada por la política. Pero todo en ella, salvo los ojos verdes, era postizo: una cuidadosa puesta en escena. Laura, cuyo nombre verdadero era Tamara Bunke Bider, actuaba como “topo” de La Habana en la sociedad paceña y preparó la avanzada de la guerrilla del “Che” Guevara en Bolivia, a la que también se sumaría como Tania a fines de 1966. Fue la única mujer en una malograda expedición de hombres. Cuando las autoridades revelaron su identidad, las antiguas amistades bolivianas de Laura se resistían a creerlo.
“Resulta sorprendente que, pasados los años, todavía no logren distinguir entre la Laura que tuvieron enfrente y la Tamara que un día fue o la Tania en que se convirtió”, escribe Gustavo Rodríguez Ostria en el minucioso y atrapante libro Tamara, Laura, Tania. Un misterio en la guerrilla del Che (Del Nuevo Extremo, 2011 ).
Rodríguez Ostria (La Paz, 1952 ), ex viceministro de Educación superior, Ciencia y Tecnología de su país entre 2003 y 2005 y miembro de la Academia Boliviana de Historia, reconstruye las tres caras de la joven y desmonta varios mitos. El primero, aceptado por la mayoría de los biógrafos del “Che” y el cineasta Steven Soderbergh en su película de 2008, es que Tania era una combatiente más. Sin embargo, el autor constató que, como mujer, estaba alejada por sus compañeros de guerrilla de la zona de combate. De hecho, nunca portaba armas largas (carabina o fusil), esenciales para actuar en la ofensiva.
Otra leyenda, avivada por la CIA y Alemania Oriental, de donde eran sus padres, es que tuvo un amorío con el “Che”. “No puedo saber si sentían atracción física mutua, pero descarto, en el hipotético caso de que la haya habido, que se tradujera en romance”, dice el autor a NEWSWEEK. El libro transmite también la agonía del derrotero, los tormentos físicos, incluso cierta desesperanza por su rol en la columna. Pero, hasta el fin, Tania hizo todo lo posible por sobrevivir. El 31 de agosto de 1967, por la urgencia de obtener refugio y un plato de comida, ella y sus compañeros olvidaron las precauciones básicas de la guerrilla. Y un balazo certero la hizo mito.
Fuente: Newsweek 1 de Junio, 2011