07/20/2012 por Marcelo Paz Soldan
Nueva incorporación a la Librería gratuita de Ecdótica

Nueva incorporación a la Librería gratuita de Ecdótica


La sección Biblioteca de Ecdótica ofrece una amplia colección de títulos de autores nacionales e internacionales en formato EPUB para su lectura en dospositivos con iOS, como un iPhone, iPod Touch o iPad; y fornato PDF, para lectura en ordenador.
En esta ocasión, se ha incorpordado La máquina de follar, de Charles Bukowkski. Citando al post correspondiente del blog ‘Libros en frases’, presentamos al libro indicando que:
“La máquina de follar” es más real que la vida misma. Bukowski nos muestra el mundo tal cuál es sin hipocresía, sin eufemismos, sin medias tintas. Nos muestra el lado más profundo de la sociedad y del ser humano en general, aquello que subyace a todo nuestro ser y que se encuentra de alguna manera en todos nosotros, lo sepamos o no, lo aceptemos o no. Bukowski es un visionario, un maleducado y un poeta; por eso es tan bueno, por eso tiene tanto poder. Bukowski no tiene miedo, él solo ve, piensa, analiza y se expresa; nada de rodeos, y nada de fachadas y quedar bien. Bukowski lee directamente del borrador del libro de la vida y nos dice cosas que no nos gustaría escuchar, pero que inevitablemente están ahí desde y para siempre. Es un placer escuchar algo tan directo en los tiempos que corren; un placer y un descubrimiento y una cura de humildad para ese ser humano tan sobrenatural.
Algunas frases del libro:
– Hicimos el amor. Hicimos el amor en medio de la tristeza.
– Hubo un poco de música; la vida parecía entonces un poco más agradable, mejor.
– Marie: te amo; eres muy buena conmigo. Pero debo irme, no sé exactamente porqué; estoy loco – supongo. Adiós.
– Nadie comprendería jamás lo que sufría Bukowski.
– Los mayores inventos del hombre son la cama y la bomba atómica: el primero te aísla y el segundo te ayuda a escapar.
– Yo siempre fui un solitario. Me cuesta empezar la vida cada mañana. No me importaría que todos los habitantes del mundo se muriesen.
– Para los jóvenes todo es nuevo; aún no están atrapados.
– Olía a asesinato e incesto.
– Ciento cuarenta pavos menos; enfermo, viejo, imbécil, desgraciado, verrugas en el alma.
– No estaba seguro del todo de que aquello no fuese un montaje gigante del delirium tremens.
Fuente: Ecdótica