enero 4, 2008 por Marcelo Paz Soldan

Hágase leer la suerte

Hágase leer la suerte
Por: Paulovich (La noticia de perfil)

Ante la incertidumbre de lo que podría suceder en nuestro país en 2008, muchísimos ciudadanos acudieron a yatiris y adivinos para ‘hacerse leer la suerte’ a través de lo que dicen las hojas de coca, el plomo derretido, los naipes, el mensaje de los astros y las consultas al ministro de Hacienda.
Inquieto por lo que podría depararme el futuro en la presente gestión, conversé previamente con mi esposa, que me reiteró la creencia católica que le impide creer en esos procedimientos, pero que me autorizaba recurrir a algunos, con excepción del yatiri Titirico, a quien consideraba un charlatán a pesar de ejercer el cargo de asesor en varios ministerios del presidente Evo.
En medio de mi desconcierto, la hispanoparlante me dijo: “Yo te podría leer la suerte en las líneas de tus manos”, proposición que no acepté porque soy muy cosquilloso, pero ella tomó mi mano derecha entre las suyas y me dijo que la línea de mi vida era muy larga, lo cual me pareció una burla y así se lo dije, aunque ella insistió. Entonces comprendí que no era conveniente recurrir a los parientes para tales menesteres y me fui en busca de adivinos desconocidos.
En una calle cercana a la Buenos Aires Avenue, encontré un anuncio que decía “Pedomántica le dirá lo que le espera en el año 2008”. Desconocedor de la palabra ‘pedomancia’, pues no figura en el diccionario de la Real Academia Española, ingresé en dicha casa para averiguar de qué clase de adivinación se trataba. Me atendió una señora muy simpática y me explicó que la pedomancia consistía en la lectura del futuro en las líneas de los pies, así como la quiromancia lo hace en las líneas de las manos.
Escuché su explicación y le pedí disculpas, pues en mi ignorancia había pensado que la pedomancia consistía en adivinar mi futuro de acuerdo con ciertos olores que emitía la persona.
Aclarado el significado de la palabra pedomancia, comenzó la consulta y la adivina me ordenó desnudar mis pies para estudiar sus líneas y saber algo de lo que podría sucederme en 2008.
Tras un comienzo divertido en que las cosquillas en mis pies fueron incontrolables, la adivina profesional me dijo: “Las líneas de las plantas de sus pies dicen que el año 2008 será muy feliz para usted porque continuará recibiendo dinero de las mujeres que ama y que gracias a ellas su vida discurrirá tranquilamente y sin sobresaltos”. Le aclaré a la pedomántica que sólo tengo una mujer y ella repuso: “la línea de sus pies, la correspondiente a asuntos económico-sexuales tiene bifurcaciones que indican lo contrario, aunque eso tal vez quiera decir que tiene algunas tías que continuarán favoreciéndole”. Con esa explicación continuó la pedomántica asegurándome buena salud.
Ahora creo en la pedomancia y aconsejo a mis lectores consultar su futuro a través de este nuevo sistema.
Fuente: El Deber