08/29/2007 por Marcelo Paz Soldan

Fragmento de "El lugar del Cuerpo" de Hasbún

FRAGMENTO DE “EL LUGAR DEL CUERPO”
Por: Rodrigo Hasbún

Se metió en su cama y le hizo cosas que ella no quería. ¿Era la primera frase que venía buscando hace tanto, parecida a como la hubiera escrito entonces, ocho años recién cumplidos, quizá sólo siete años recién cumplidos, un principio ideal para cualquier libro de memorias, la noche en la que el hermano mayor entra en la cama y tapa la boca y baja el calzón, el lugar donde realmente comenzó todo, el lugar donde supo más sobre sí misma y sobre los demás que nunca antes y nunca después? ¿Una primera frase que revelería el contenido del libro entero, de la vida entera, que los resumiría sin márgenes de error, aún en su parquedad, una mano guardando los gritos inútiles, otra acariciando nalgas, metiendo dedos, los padres en el cuarto de al lado durmiendo ya? ¿Soportaría rememorar aquello, inventarlo nuevamente y minuciosamente con frases frías? Todo palidecía un poco después, el viaje, los abortos y los abandonos, las reconciliaciones, el daño, partía de esa primera noche, demasiado pronto, derribando motivos, excluyendo explicaciones paralelas, marginándolas, guardándolas para biógrafos que nunca acertarán. Se levanta y cruza con esfuerzo la pequeña sala. Pone la caldera al fuego, aguarda a que hierva el agua, saca una bolsita de té, acerca el frasco del azúcar. Siente el temblor de siempre. Pero esta vez es distinto y además ya está vieja y teme no terminar y sabe que puede no terminar.