03/12/2010 por Marcelo Paz Soldan
Muere la tía Julia

Muere la tía Julia


Fallece en Santa Cruz [Bolivia] la mujer que inspiró a Vargas Llosa
Por: Juan Pablo Rodríguez

En un ambiente discreto, con la única presencia de sus familiares más cercanos, Julia Urquidi Illanes, la ‘Tía Julia’, ese personaje que el escritor peruano Mario Vargas Llosa inmortalizó desde 1977 cuando publicó la novela que reflejó su historia de amor [La tía Julia y el escribidor], falleció ayer, a las 11:30, víctima de una complicación respiratoria, a los 84 años de edad.
Hija de Carlos Urquidi y Carmen Illanes, Julia era la cuarta de cinco hermanos. La cochabambina fue la primera esposa del ‘eterno candidato al Premio Nobel’ y según afirmaba ella misma, la responsable de su éxito. “Yo lo hice a él. El talento era de Mario, pero el sacrificio fue mío. Me costó mucho. Sin mi ayuda no hubiera sido escritor. El copiar sus borradores, el obligarlo a que se sentara a escribir. Bueno, fue algo mutuo, creo que los dos nos necesitábamos”, dijo en una entrevista para EL DEBER, en enero de 2003.
Sus familiares la recuerdan como una mujer delgada, levemente encorvada, de mirada firme y dueña de una sonrisa astuta que delataba a un ser de personalidad excitante. “Leía muchísimo, era una mujer muy culta. Fumaba todo el tiempo largos cigarrillos Big Ben que le complicaron la vida”, dijo Wanda Zegarra, que se considera su nieta, pero que en realidad es nieta de su hermana Irma, pues ‘La Tía Julia’ no tuvo hijos.
Sus últimos días los dedicó a la lectura y a realizar obras de caridad. Trabajó como jefa de protocolo en la Alcaldía de La Paz por mucho tiempo y fue secretaria personal de varias primeras damas de Bolivia. En 1955 se casó con el que fuese su sobrino político (Mario Vargas Llosa) luego de divorciarse de Jaime Alcázar. Vargas tenía 19 años y ella, 29. Llosa se separó de Julia en 1964, para casarse con su actual mujer, Patricia Llosa, prima carnal del escritor.
En 1983, publicó Lo que Varguitas no dijo, un libro desde la perspectiva de una mujer abandonada, que se sintió engañada y agraviada ‘re-escribió’ la historia que Vargas Llosa hizo conocer al mundo entero.
Desde ese año perdió contacto con el peruano, pues según relató, Vargas se enojó con ella con lo que publicó hasta quitarle los derechos de su novela La ciudad y los perros, que hasta el momento compartía. “No puedo guardar odios ni rencores”, llegó a decir la ‘Tía Julia’.
Fuente: El Deber