José Santos Vargas —el Tambor Vargas— fue guerrillero de la Independencia y autor del Diario de un comandante de la Independencia americana, el testimonio más extraordinario que dejó la guerra: escrito no por un general ni por un letrado, sino por un tambor.
Vida
Fue tambor mayor desde 1815 en la guerrilla de Ayopaya, en las provincias de Sicasica y Ayopaya. Ascendió con los años: subteniente de granaderos en agosto de 1816, teniente de caballería en 1819, capitán en 1821 y, en 1823, comandante del partido de Mohoza.
Durante once años, entre 1814 y 1825, anotó lo que veía. No escribía para la posteridad: escribía porque alguien tenía que anotarlo. Años después, en 1852, reescribió su diario en una segunda versión.
El diario
El manuscrito permaneció casi desconocido hasta que Gunnar Mendoza, el gran archivero boliviano, lo transcribió y lo publicó por partes en la revista de la Universidad San Francisco Xavier entre 1951 y 1956. En 1982 apareció en México, en Siglo XXI, con el índice onomástico y toponímico preparado por el propio Mendoza. La UNESCO lo incorporó al programa Memoria del Mundo.
Por qué importa
Casi toda la historia de la Independencia la escribieron los vencedores ilustrados. Esta la escribió un tambor, desde dentro, con sus nombres, sus traiciones, sus hambres y sus fusilamientos. No hay otro documento igual en América Latina. Es historia, pero también es —sin proponérselo— una de las prosas más vivas que se han escrito en Bolivia.
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